Description
Acaso, nunca, siempre, todos los días. El uno, el poeta, el fracaso, el decurso, los gatos, las herramientas, las canastas de mimbre en un prado mojado a la vera de un rio sembrado de hojas de otoño. Visiones, escaparates, paseos, sueños, anhelos, enamoramientos que duran lo que dura la ruta de un bus. Un anochecer a las cuatro de la tarde en la capital. Una pizarra usada, nueva para mi estudio, los arrumes de libros viejos que desconocidos me heredaron sin saberlo. Los fantasmas de gentes que conozco, pero no he llegado a ver jamás. Lo trivial, lo fatuo, el orden y el nuevo universo en las pestañas de una flor que parpadea al ver el crisol del mundo. Bestias domadas, sueños arruinados, Imperios. Quizá un acertijo que conduce a las formas de este libro. Quizá nada más que devaneos, artificios, hechizos, parajes del pensamiento. Quizá la vida entera, quizá un parpadeo del universo atrapado por una cámara vieja y rota. Esto es el esfuerzo hecho texto, el devenir matérico de la idea — dicho así por Guerrero —, de las palabras que pesan lo suficiente como para subir una montaña inundada con ellas a cuestas. Esto se ha hecho para seguir pensando con quienes han pensado — dicho así por el maestro — en lugares donde nadie ha ido antes. Caminar, ascender, descender… un andar permanente, el olor del frio y la lluvia, chocolate, café, miel, pan recién hecho. La vida entera. La hoguera de las palabras, la barca de las ideas, el hollín del pensamiento… y al final uno se pregunta después de todo eso ¿Y dios?